Este proyecto ha sido realizado en segundo de carrera (Diseño de Producto) con la profesora Fátima Ferreiro Galguera.
Entra dentro de la temática de «Picnic» de la ESD
Para este proyecto, empecé analizando el picnic a lo largo de la historia, desde sus orígenes, hasta la actualidad. Después, hice un análisis de la actualidad de los especieros.
Análisis actual
Empezamos clarificando qué es un especiero, para ello, acudí a la RAE
especiero, ra
m. y f.Persona que comercia en especias.
m. Armario pequeño con varios cajones para guardar las especias.
m. desus. Hombre que preparaba y expendía medicinas.
Realicé una pequeña investigación de varios especieros en el mercado y me di cuenta que un buen especiero, es aquel que se adapta a sus botes de especias, por lo que decidí que la manera iba a ser diseñar también los botes.


Este es el conjunto de botes y especiero de mi abuela. Creo que es un buen ejemplo de la integración de dos productos que funcionan mejor si se diseñan juntos.
El bote tiene un diámetro y longitud específicos para el especiero y el especiero el tamaño y forma más óptimos.
La fabricación es simplemente perfecta. Está solucionada con una tabla cortada, perforada y ensamblada, y unos botes de vidrio soplado mecanizado y tapas por inyección.
Tiene una base rotatoria que permite el acceso rápido a las especias y es fácil de limpiar.
Premisas
Un bote de especias será en esencia un contenedor.
Un bote de especias que tiene que ser rellenable.
Un bote de especias que tiene que ser manejable.
Un bote de especias que tiene que ser portable.
Un bote de especias que tiene que ser apilable, plegable, desplegable…
Un bote de especias tiene que cerrarse y abrirse fácil.
Un bote de especias tiene que ser para diferentes especias.
Un bote de especias tiene que ser ligero.
Un bote de especias tiene que ser distinguible.
La idea no es un especiero, no es un bote de especias, es la simbiosis.
Moodboard
Propuestas



Tras varios bocetos y modelados, llegué a tres propuestas y escogí la de la cesta imantada.

Evolución
Este modelo, estaba basado en un tetrabick, en concreto en el de azúcar que se ve en la sección de otros especieros. La idea era un envase que se pudiese plegar cuando no se use.
Sin embargo, no veía que tuviese futuro y tendría que estar completamente vacío para estar plegado.

El primer modelo iba a estar conformado por la inyección soplada, con una rosca. Este modelo era más difícil de prototipar, el resultado en producción iba a ser peor y la geometría jugaba en contra del proyecto al tener problemas de desmoldeo.
Por eso se decidió avanzar a otro lado. Fátima sugirió buscar opciones en la extrusión.
El modelo está aquí.
Contrabief

Con el anterior análisis y las propuestas, desarrolle un envase que estaría fabricado con extrusión soplada.
La parte de los agujeros estaría imantada que se acoplaría a una base de plástico con imanes que se une a los especieros y los tapa.
De la botella a el perfil
Tras una extensa conversación con Fátima, mi profesora, llegamos a la conclusión de que se podría cambiar la fabricación por una fabricación con más piezas pero usando de base un tubo extruido de PET.
Esto provocó una explosión de oportunidades al poder hacer el diseño más flexible, con un arranque de producción más rápido y personalizable.
Dispensadores flexibles

Al hacer el producto en varias piezas, se optó por implementar diferentes patrones que se puedan insertar en el tubo. Se usa un imán visible inserto en una inyección de PET transparente que permite ver el contenido, lo que queda de la especia y permite una verificación sobre el estado del alimento. Estas tapas permiten adaptarse a cada tipo de especias. Las tapas se pueden intercambiar con una pistola de calor al usar pegamento térmico de uso alimentario para poder reciclar y reusar el envase.
El cierre
Al abandonar el sistema de inyección soplada, se optó por un tapón que se podía hacer por inyección o incluso mecanizado de plásticos, lo que abarataría el proceso.
El tapón es fácil de agarrar, encaja con las uñas y no se abre de manera fácil.

Del plástico a la madera
En el modelado original se planteó una base de adherencia de plástico. Ahora se ha pasado al contrachapado para generar una pieza resistente más adaptada al contexto del picnic. El contrachapaVdo, a pesar de no ser madera natural, genera una sensación de naturaleza y organicidad.

Modelo final





Nuevos usos
Viendo el potencial del enganche magnético, se me ocurrió un nuevo concepto en el que tu tienes el especiero en tu casa y te lo llevas a donde quieras cuando sea. Este se llama “Especiero Prêt-à-porter”. En la siguiente página se ven los nuevos modos de acople que conforman este sistema (también en página de bocetos). Sin embargo, no he incluido más detalles ya que los otros sistemas están pensados como complementos, excepto la balda, que se hace a medida.



PRESENTACIÓN

El sistema del especiero Prêt-à-porter, como bien indica su nombre, permite tener unos especieros listos para llevar.
Los botes residen en tu cocina hasta que tú decidas que no.
Su sistema magnético permite que el bote se acople a múltiples especieros, sellando así el cierre y conservando la especia.
Diseñado para los que de un momento a otro se embarcan en una aventura, su aspecto distinguido resaltará en tu cocina.
Los botes del especiero Prêt-à-porter se acoplan a múltiples especieros, al igual que a múltiples personalidades.
Los colores vibrantes y fácilmente identificativos, resaltan en el entorno y te invitan a usarlos, compartirlos y rellenarlos.
Los botes se pueden comprar con o sin los especieros e incluso se pueden comprar los botes con especias ya dentro, aún más ‘prêt-à-porter’.
Estos botes, que son retornables, permiten desacoplar la parte de arriba en el retornado para que se adecuen a diferentes especias.
Su superficie plana permite añadir etiquetas y marcarlos como desees.








